viernes, 30 de mayo de 2008

La Asociación Onubense de Medicina Escolar estudia los hábitos de ocio y televisión de niños/as entre 10 y 12 años

Reeditamos este interesante trabajo de los compañeros/as médicos escolares de Huelva.
El 52% de los niños dedica su tiempo de ocio a estar en casa frente a la televisión Huelva. Cada vez es más difícil ver a los niños jugando en las calles y plazas de la capital onubense, o en general, de cualquier otra ciudad española. De hecho, el concepto de 'juego' ha evolucionado con la llegada de las nuevas tecnologías (y con el beneplácito también de otros nuevos factores), de forma que si el juego antes se relacionaba más con la actividad física, ahora se asocia a una cierta pasividad y a un entretenimiento más individualista. Precisamente el estudio realizado por la Asociación Onubense de Medicina Escolar, revela que el 52 por ciento de los niños pasa su tiempo de ocio en casa, considerando como mejor entretenimiento jugar con la televisión, los videojuegos o el ordenador. Es una de las conclusiones aplastantes del estudio sobre hábitos de juegos y actividades físicas deportivas, en el que han participado unos 400 niños de la capital onubense con edades comprendidas entre los 10 y los 12 años, que cursan quinto y sexto de Educación Primaria en los centros Al-Andalus, Juan Ramón Jiménez, Los Rosales, Tres de Agosto y Juvenal de Vega. El 51 por ciento de los pequeños encuestados reconoce además que no realiza ejercicios físicos fuera del ámbito escolar. En este panorama, un 27 por ciento, responde que "algunos días" juega con sus amigos en la calle, pero que habitualmente juega en casa; y sólo un 22 por ciento realiza actividad física de "forma regular a través de juegos con otros niños y niñas". El presidente de la asociación de Medicina Escolar, Jorge Gutiérrez, lamenta todos estos resultados ya que el juego "es una actividad natural del ser humano que en la edad infantil y juvenil favorece el crecimiento, el desarrollo de las capacidades psicomotoras y la comunicación". Así pues, la creciente desaparición del juego (entendido como ejercicio físico y para desarrollar en grupo) se puede relacionar directamente con los problemas actuales de conflictividad, ya que el juego sirve también para adquirir ciertas normas de convivencia y es el camino que tienen los niños para sociabilizarse, para conocerse y aprender a respetarse. El hecho de que los niños no jueguen provoca entonces ciertas carencias en su desarrollo personal. El catedrático de Psicología de la Universidad de Huelva, Manuel Acosta, quien dirige una investigación sobre 'Espacios lúdicos y educativos', confirma que "aunque el ser humano juega toda la vida, en los primeros años es especialmente importante para el desarrollo social y afectivo del niño... es como una terapia para ellos". Además, "el juego es un antídoto para la violencia y los conflictos; es salud para los niños", subraya. Del mismo modo, Manuel Acosta asegura que el juego es un buen camino para dar autonomía y confianza al niño; sin embargo, "estamos criando hijos dependientes y desconfiados, que es uno de los grandes problemas que puede tener el ser humano: la desconfianza en los demás es la que provoca los conflictos y a la larga, esa falta de confianza en los demás se convierte en desconfianza en sí mismos", advierte el investigador de la Universidad de Huelva, quien aconseja a los padres que jueguen con sus hijos, y que les permita a éstos jugar, "siempre claro estableciendo unas horas determinadas para el juego, y que éste no se base exclusivamente en la competitividad, en ganar al otro equipo". Junto a todos estos argumentos, hay otro, evidente, que puede esgrimirse a favor del juego. Y es lo positivo que resulta para la salud de los niños. De hecho, en el congreso de Farmacéuticos que recientemente se celebró en la capital onubense, se puso de manifiesto que uno de los motivos de la cada vez mayor obesidad en edad infantil era la falta de juego, o más bien, la nueva concepción del juego que tienen los niños y que prácticamente se reduce a los videojuegos y al ordenador, y sólo en contadas ocasiones, se relaciona con una actividad física o deportiva. "Los niños pasan unas cinco horas diarias pendientes de la televisión y los videojuegos o chateando en el ordenador", informa Acosta. Por todo, es una asignatura pendiente de la sociedad actual el fomentar y favorecer el juego entre los niños y niñas. En este sentido, cinco centros de la capital organizan hoy el encuentro 'Jugar Juntos' con motivo del Día Mundial de la Salud, y en el que participa la Delegación provincial de Educación. Más de trescientos alumnos de estos centros de la capital se reunirán en el Estadio Iberoamericano de Huelva. Los chicos pasarán toda la jornada jugando en grupo, y adquiriendo un estilo de vida más saludable con juegos tradicionales en los que puedan correr, saltar y, lo más importante, relacionarse y aprender a trabajar en equipo. Un grupo de monitores de Magisterio de la Universidad de Huelva coordinará todas las actividades. La aceptación de esta actividad, que este año celebra su segunda edición, ha sido muy buena, de forma que se está extendiendo por la capital onubense. El pasado 31 de marzo, fueron los niños de los centros de la zona de La Merced (Cardenal Spínola, José Oliva, Molière, Santo Ángel y San Vicente de Paúl) los que se reunieron en el Ceip Manuel Siurot para compartir un día de juegos. Con este tipo de iniciativas se recuperan además juegos tradicionales que han caído en desuso y en el olvido, de forma que puedan volver a ponerse en práctica en los patios de los centros educativos de la capital onubense. Aunque lo ideal es que se extendiera al resto de Andalucía.

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