jueves, 24 de abril de 2008

LA DULCE DROGA

El termino azúcar deriva del sánscrito “Sakura”. Ya en Persia y en el año 600 d.C., el azúcar se consideraba una escasa y preciada droga milagrosa, un sedante que se administraba con muchísima prudencia pero este antiguo remedio mágico, se ha convertido en nuestros días en todo un veneno.

Quizás antes de abordar el tema del azúcar blanco haya que hacer unas matizaciones en cuanto a los vocablos que normalmente se emplean para referirse a este tipo de alimentos. Lo que entendemos por azúcar blanco es esa materia en forma de pequeños cristales que se emplea para endulzar diversos alimentos. Otra cosa muy diferente es el nombre que reciben un grupo de alimentos que por su importancia deben de estar presente en nuestra alimentación diaria en proporciones de un 50 a un 60 %, se trata de los glúcidos, que también reciben los erróneos nombres de hidratos de carbono y/o azúcares. La mejor representación de estos glúcidos son los cereales que en este caso recibirían el nombre de glúcidos de absorción lenta frente a otros como el azúcar que seria un glúcido de absorción rápida. Los glúcidos que debemos consumir deben de ser los de absorción lenta y los de absorción rápida debemos dejarlos para contadas ocasiones. Para nuestro organismo no es lo mismo consumir azúcar pura que consumir un alimento que lo contenga de manera natural, como por ejemplo la fruta.
Otra diferenciación tendríamos que hacer entre los conceptos integral y refinado. Debemos acabar con esas falsas ideas que tiene la gente de que aquellos que comen alimentos integrales o bien están a régimen, o son estreñidos o son seres raros que se hacen llamar macrobióticos. Aquellas personas que comen alimentos integrales son normales, los extraños y antinaturales son aquellos que comen alimentos refinados, ¿cual es la diferencia?, pues que los alimentos naturales integrales vienen acompañados por toda una serie de minerales, oligoelementos, vitaminas, fibras y otras sustancias que ayudan al cuerpo a metabolizarlos. El azúcar, el arroz y las harinas blancas refinadas son antinaturales porque han perdido parte o la totalidad de esos coadyuvantes y nutrientes. La industria añade químicamente parte de esos elementos perdidos haciéndonos creer que es lo mismo, y valga el ejemplo: una planta natural y viva, de otra artificial y muerta, aun siendo indistinguibles a veces.

Seguir leyendo: http://www.orbitfiles.com/download/id2857641575.html
Bibliografía:
- “El veneno del azúcar blanco, la droga silenciosa”. Daniel Trujillo.
- “El poder curativo de los alimentos”, A. Colbin
- “El equilibrio a través de la alimentación”, Olga Cuevas
- “El metodo Kousmine”, Catherine Kousmine y cols.

No hay comentarios: